miércoles, 21 de febrero de 2007

Un poco de sentido común

Y entonces te agarrás a un pendejo merquero de 22 añitos para darle unos besos, porque es el mejor plan que ofrece la noche. Y por alguna razón que preferís desconocer intercambiás números de celular. Y cuando te llama el siguiente viernes para invitarte a salir y escuchás su voz, te das cuenta que el tipito no conjuga bien los verbos y ta, no da con salir con analfabestias. Eso sí, tampoco te impide volver a agarrártelo un par de meses después para lo mismo. Digamos, la benefeciencia de la muerte cerebral inducida por las cantidades industriales de whisky.

viernes, 16 de febrero de 2007

Llamado a la solidaridad

(Jueves a la noche) (Chicas en busca de diversión) (Montevideo) es una ecuación que probablemente desemboque en aburrimiento, frustración y ganas de estar comiendo bananas en las islas Fiji.
Esto no da para más. Describo:
3 chicas solteras y de buena familia (?) salen por la noche a buscar alguna experiencia que -al menos- les dibuje una sonrisa en la cara. Después de evaluar las opciones (que dicho sea de paso son muy escuetas) decidimos arrancar para la ciudad vieja.
Próxima estación: El Pony Pisador. Oh yeah!
Una banda terminando de tocar (2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 ta na ora de molhar o biscoito), las 3 chicas vamos directo a la barra sabiendo por la experiencia que la noche nos ha dado, que sólo con alguna dosis de alcohol en la sangre la noche podría dar un giro. Tomamos una cerveza. Hacía calor y el lugar no daba. Decidimos abandonar el recinto en busca de nuevos horizontes.
Próxima estación: 3 perros. Guau guau!
Viste cuando un lugar tiene 0 onda y que no podés aguantar el embole que ronda por el aire? Bueno, eso multiplicado por 3. Abandonamos el lugar con la cerveza en la mano porque sinceramente no daba ni para quedarse tomándola ahí adentro. La noche estaba yendo de mal en peor.
De pronto recordé un flyer que me había mandado un compañero de facultad de un toque en La Comuna, donde iba a tocar él con su banda. Cuando ya está todo perdido...
Próxima estación: La Comuna. La 3era. es la vencida!
En la puerta nos detiene un señor que nos pregunta qué banda íbamos a ver. La verdad que no me acordaba del nombre de la banda, entonces opté por decirle el nombre del baterista que era el chico que yo conocía. De fondo se escuchaba como que había una banda tocando.
No te miento, el tipo estuvo como 20 minutos viendo si encontraba el nombre de este pibe y nosotras afuera, esperando. Nos preguntábamos por qué sería tan importante saber el nombre del pibe. De última lo único que queríamos era rescatar nuestra noche escuchando alguna banda novata rodeada de sus amigos (único público).
Pasados los 20 minutos y sin encontrar el nombre, el buen señor nos ofrece pasar, peeeeero si consumíamos algo. Ok, cerveza y adentro. Había serios problemas de humedad en el lugar pero no nos importó. Bajamos las escaleras y nos quedamos escuchando a la banda.
Próxima estación: Cada cual para su casa. Pero por lo menos la rescatamos!
Yo me pregunto, dónde está la gente de 25 años en adelante? Salen? Todos tienen novia?
De verdad, si alguien sabe dónde están que me avisen, porque de verdad es una incógnita para mí. Y no sólo para mí.
Lo dejo con esta pregunta: Para dónde tienen que arrancar 3 chicas de 25 años aproximadamente si se quieren divertir?

Gracias por su colaboración.

martes, 13 de febrero de 2007

3 y out

Lo que van a leer ahora no es más que un acontecimiento de mi adolescencia (temprana) que ha dejado marcas, secuelas, traumas y demases...
Resulta, que a mi inmaculada e inocente edad de 16 añitos, finalmente, el chico que me gustaba se decidió a ser mi novio. A partir de ahora me voy a referir a él como Sr. F.
Sr. F y yo éramos compañeritos de liceo y ya habíamos tenido algún que otro intercambio de fluidos bucales. Y no en vano lo llamo así, es que el chico se pasaba de apasionado y la leyenda cuenta que daba besos cual lagartija en celo, pero ese no es el punto de la historia del día de hoy.
A mí me gustaba Sr. F y él gustaba de mí, así que decidimos arreglarnos.
Como éramos compañeros de clase teníamos muchos amiguitos en común, y muchas veces salíamos en patota. Sr. F venía a mi casa casi todos los días y hacíamos juntos los deberes del liceo. Más de una vez yo le hacía las láminas de dibujo y él me hacía los nunca entendidos por mi persona ejercicios de física. Hasta acá, todo viento en popa. Yo era feliz.
Una tarde de noviembre, el muy despiadado hijo de puta de Sr.F decide dejarme. Su expliación fue que para él "ya había pasado el momento para ser novios". A los 2 días estaba con otra.
Poco a poco, me fui dando cuenta que mis compañeritos de clase y él usaban el término "3 y out" y se reían mucho.
Un día la intriga pudo más que yo y me digné a preguntarle a un amiguito qué significaba 3 y out. Él se negó a contestar, pero luego de varias presiones y manipulaciones, el buchón habló.
3 y out... 3 y out...
Bueno... 3 y out... vos sabés... lo que pasó entre vos y Sr. F...
Yo no entendía.
Bueno... que intentó meterte eso que tienen los nenes y que no tienen las nenas pero como no entró tuvo que sacarlo (al parecer los intentos fueron 3, de ahí 3 y out).
Yo no entendía.
Hasta que entendí.


Y era mentira!!! Sorry Sr. F, yo sé que te quedó la espina de que nunca te haya dado el gusto (para algunas, la flor :P), pero jodete por difamarme con tu historia del 3 y out.
3 y out patadas en el culo te voy a dar!

lunes, 12 de febrero de 2007

Something is rotten in the state of Denmark.

Cuando uno de los flacos de REMAR te piropea enfáticamente estando recién levantada, completamente resaqueada y con rastros de maquillaje de la noche anterior, entonces pensás, mierda, a estos las drogas les dejaron secuelas importantes.
Digo, soy y estoy espléndida, pero pará un poquito.

Y el que no quiere entender, que muera (Prólogo)

Este espacio ha sido creado con el mero fin de la diversión personal, individual y egoísta de sus amas y señoras (y tiranas), quienes suscribimos.

Ya sea separadas como Vespa, Hiel, Veronique o juntas como Le ménage escarbaremos en nuestra cansada, tardía o tardada adolescencia.